« mayo 2009 | Inicio | julio 2009 »
Publicado el 29/06/09 en Presión | Enlace permanente
Publicado el 28/06/09 en Formación | Enlace permanente
En un artículo de opinión en el Diario Vasco (9/06/09), que recogía unas declaraciones del entrenador castellano-manchego Vicente Del Bosque, referidas al perfíl de lo que a su juicio deberia poseer un entrenador y, con sencillez, naturalidad y claridad señalaba:
“Debe de hacer compatible el orden con el talento, dar libertad pero con exigencia, afecto en vez de palo, emocinar con su actuación. No criticar siempre a los mismos jugadores, rodearse de buenos especialistas, delegar tareas pero no respnsabilidades. Tiene que ser uno mismo, ni muy triste en la derrota ni muy alegre en la victoria.”
Claramente se deduce que menciona continuamente criterios psicosociales para definir al buen entrenador. Hace referencia a la toma de decisones, al talento de los jugadores, a la comunicación afectiva, instruccional y reactiva, a la motivación de logro, a la responsabilidad y al estilo de liderazgo.
En cierta medida refuerza la interpretación que contemplo respecto al lugar que ocupan las variables psicosociales en el alto rendimiento, que se encuentran más allá del conocimiento específico de los entrenadores: Se supone que son expertos en su deporte, que no hace falta destacarlo, pero lo que si se destaca en la opinión de V. Del Bosque son los aspectos psicosociales. Esto mismo ocurre con los deportistas, que son expertos en su deporte y lo que marca las diferencias son las variables psicológicas.
Publicado el 09/06/09 en Formación | Enlace permanente
Son las declaraciones realizadas por el jugador D. Howard, pertenenciente al equipo Magic de Orlando, una vez finalizado el primer partido de la eliminatoria del título de la NBA, en la que se enfrentaron a los Angeles Lakers. Me imagino que se preguntarán ¿qué podemos hacer para el siguiente partido y conseguir tenerlas?
Ambos aspectos están estrechamente ligados, pero uno tiene un mayor sesgo emocional, la energía se asocia al Vigor, y el otro implica más el componente condicional o físico, la intensidad se basa en las capacidades físicas. Sin embargo, lo que hace visible a ambos es el plan integral de competición, o por decirlo de otra manera, las decisiones tomadas en relación al moelo táctico seleccionado.
Es un buen ejemplo que refleja la necesidad de integrar los aspectos condicionales y psicológicos para desarollar un comportamiento adecuado durante la competición y alcanzar el rendimiento deseado. A pesar de ello todavía, y dado que en muchos casos la perspectiva integral es anecdótica, la realidad diaria sigue dejando en evidencia a los “modelos cojos” y a los técnicos que los defienden o que se olvidan en sus análisis de esta perspectiva.
Publicado el 08/06/09 en Formación | Enlace permanente
Antes de disputarse la final de Roland Garros entre los tenistas Robin Soderling y Roger Federer, el exjugador sueco Mats Wilander, refiriéndose al primero, señalaba en el diario El País (7/06/09) : “El gran problema de Robin es que él cree que el peor rival, el más difícil, el que le hace jugar peor es precisamente R. Federer, siempre te hace jugar peor”.
Lo que pasa que es un problema que también está en su mano resolverlo, es decir, que depende de él mismo. Si no es capaz de cambiar ese pensamiento no podrá rendir en el partido de la final a su nivel. Es un fiel reflejo de la necesidad y de la importancia que adquieren las capacidades psicológicas en los momentos de afrontar retos máximos. Salir a la pista sin haber cambiado ese pensamiento supone encaminarse directamente hacia la derrota. Aflorarán los nervios, el jugador se mostrará inseguro, las bolas se quedarán cortas, el juego será más lento que lo habitual y la bola circulará con menor velocidad. Será interesante observar el desarrollo de esa final.
Publicado el 07/06/09 en Confianza | Enlace permanente
Llevaba dias dándole vueltas a la forma en que el F.C. Barcelona afrontó la final de la Champions League, concretamente con la decisión de su entrenador P. Guardiola de utilizar la mitad del tiempo de calentamiento para visionar un video con escenas de cada jugador del equipo, mezcladas con trozos y música de la película gladiator.
A pesar de que se interpreta como un acierto esa decisión porque el resultado fue favorable, seguimos señalando que el resultado “per se” no valida decisiones o comportamientos que se realicen. No está tan claro que esa decisión favoreciera el afrontamiento del equipo para ese partido.
Era para motivar? Era para activar?. Es una oportuna cuestión. Porque si era para activar, es evidente, como así se vio al inicio del partido, que el equipo no salió “enchufado” y fue superado por el Manchester U., durante los primeros diez minutos del partido. En otros deportes eso hubiera significado perder la final.
Si era para motivar, poco o nada impactan este tipo de acciones en la motivación de logro de los deportistas, ya que esta se configura en torno a tres dimensiones: compromiso con el esfuerzo, competencia percibida y ansiedad frente a los errores. O sea que, las dudas sobre lo acertado de la decisión siguen sin disiparse. Personalmente creo que el haber roto la rutina de calentamiento afectó negativamente al conjunto de jugadores del equipo catalán para alcanzar el estado de rendimiento óptimo, como se evidenció en los primeros diez minutos de juego.
Publicado el 06/06/09 en Afrontamiento | Enlace permanente